- Arcocha Capital
- Posts
- El Capitán
El Capitán
Qué absoluta barbaridad.
Qué locura sin sentido.
Es difícil de creer.
Incluso después de haberlo visto.
¿Cuál dirías que es la mayor hazaña de la historia del deporte?
¿Los 23 oros de Michael Phelps en los Juegos Olímpicos?
Increíble.
Pero no.
¿Los 9.58 de Usain Bolt en los 100 metros?
De locos.
Pero tampoco.
¿Los 14 Roland Garros de Nadal?
No creo que vea a nadie superarlos.
Pero se queda lejos.
Todos esos logros son extraordinarios.
Pero lo que hizo Alex Honnold en El Capitán es espeluznante.
En todos los sentidos.
Seguramente no sabrás de lo que te estoy hablando.
La escalada es un deporte minoritario.
Y Hoonold es el mejor escalador de estilo libre de la historia.
Escala paredes imposibles sin cuerda.
Sin red.
Sin arnés.
Sin seguridad.
Sus manos.
Sus pies.
Un poco de magnesio.
Y a subir.
Sólo escribirlo ya me provoca vértigo.
Pero lo que hizo en 2017 escapa a toda comprensión.
El Capitán es un monolito de granito de 900 metros en Yosemite, California.
Sólo verlo da miedo.
Como referencia, el Empire State Building mide unos 443 metros.
El Capitán es más del doble.
Un escalador profesional tarda más de dos días en subirlo con cuerdas.
Honnold lo hizo en 3 horas y 56 minutos.
Sin una sola medida de seguridad.
A pelo.
¿Eres consciente de lo que significa estar cuatro horas en tensión absoluta?
¿Sabiendo que cualquier error, por pequeño que sea, significa la muerte?
Para hacerlo más fácil, te diré que hay un tramo al final en el que tuvo que tomar una decisión:
Saltar de un saliente a otro, confiando en poder agarrarse.
O abrirse completamente casi en spagat para trepar entre dos paredes.
Ambas decisiones complicadisimas.
Y terriblemente arriesgadas.
Tanto es así, que esa fue la única parte que no grabó de la escalada.
Porque no quería que sus amigos le vieran morir si salía mal.
Lo estoy escribiendo y me está dando un vuelco al estómago.
Nadie más lo ha intentado después.
Y estoy convencido de que nadie lo hará.
Honnold tiene una condiciones naturales excepcionales.
Eso es innegable.
Ha nacido para escalar.
Pero reducir su hazaña al talento natural sería muy injusto.
Porque también se ha preparado a conciencia.
Durante años.
Practicado.
Repitiendo.
Visualizando.
Sin parar.
Día sí y día también.
Recorrió esa pared miles de veces antes de poner una sola mano sobre ella.
Memorizó caga agarre.
Cada apoyo.
Cada movimiento.
Cada posible problema.
Y cada solución.
Le ganó la batalla al monstruo mucho antes de empezar la escalada.
Yo no te digo que escales El Capitán.
Ni que ganes un Grand Slam o una medalla de oro.
Pero sí te pido que te prepares para tus propios desafíos.
Para que, llegado el momento de la verdad,
no dependas de tus aspiraciones
sino de tu preparación.
Ese es el camino a la cima.
Donde celebrarás una victoria
que habrás ganado con mucha antelación.
Te leo.
Iñaki Arcocha
📖 Mi libro: 50 Historias, 50 Meditaciones Modernas
👉 Cómpralo aquí en Amazon
💬 Si ya lo leíste, no olvides dejar una reseña. 🙌
🔹 No lo leerás en ninguna otra parte.
📩 Suscríbete a mi newsletter para no perderte ninguna historia:
👉 Suscribirme aquí
P.D.: ¿Sigues ahí? Eso es que te ha gustado... Compártela con quien tú sabes. Sí, con todos ellos.
P.D.2.: ¿Te preocupa algo en especial? Escríbeme, y la próxima vez hablaré de ello. Así podrás presumir de que fue idea tuya.