- Arcocha Capital
- Posts
- No Esperes a que Oxide
No Esperes a que Oxide
No la necesitas
Érase una vez un noble caballero.
Valiente.
Justo.
Ecuánime.
Admirado y amado por todos.
Ataviado con una brillante armadura,
estaba siempre listo para la batalla.
Siempre dispuesto a impartir justicia.
Tal era su éxito,
que nunca se desprendía de su armadura.
Ni para comer.
Ni para dormir.
Ni para asearse.
Pronto, la armadura empezó a oxidarse.
Hasta que ya no pudo quitársela.
No podía besar a su mujer.
No podía abrazar a sus hijos.
No podía quitársela bajo ninguna circunstancia.
Desesperado, acudió en busca del mago Merlín.
Quien le obligó a enfrentarse a tres pruebas:
El Castillo del silencio, donde por primera vez tuvo que escucharse a sí mismo,
por encima de los vítores de su entorno.
El Castillo del conocimiento, donde se descubrió a sí mismo
y la verdadera razón detrás de muchas de sus decisiones.
Y el Castillo de la Voluntad, donde entendió que no necesitaba ninguna armadura,
ni ningún elemento externo, para ser un auténtico caballero.
En esta fábula de Robert Fisher,
el caballero comprende que lo que le hace fuerte no es la armadura.
Lo que le hace justo no es la armadura.
Y lo que le hace recto, tampoco es la armadura.
Lo que descubrió en su viaje de redención
es que él no había quedado encerrado en su armadura brillante.
Sino que la había construído a su alrededor para protegerse.
Un caparazón levantado con miedo, orgullo
y la necesidad de aparentar una fortaleza que no siempre tenía.
Los peores compañeros de viaje posibles.
Cuando pudo escucharse a sí mismo,
cuando dejó de esconderse tras el frío metal,
descubrió que no necesitaba protegerse de nadie.
Mucho menos de sí mismo.
La fuerza, la determinación
y las ganas de luchar por lo que es correcto,
siempre estuvieron allí.
Y ahora dime:
¿Cuándo te vas a quitar tu armadura?
Te leo.
Iñaki Arcocha
📖 Mi libro: 50 Historias, 50 Meditaciones Modernas
👉 Cómpralo aquí en Amazon
💬 Si ya lo leíste, no olvides dejar una reseña. 🙌
🔹 No lo leerás en ninguna otra parte.
📩 Suscríbete a mi newsletter para no perderte ninguna historia:
👉 Suscribirme aquí
P.D.: ¿Sigues ahí? Eso es que te ha gustado... Compártela con quien tú sabes. Sí, con todos ellos.
P.D.2.: ¿Te preocupa algo en especial? Escríbeme, y la próxima vez hablaré de ello. Así podrás presumir de que fue idea tuya.